
Como la mayoría de amigos que teníamos en común, mi gran amigo Miguel y yo, o estaban preparándose para la universidad en academias preuniversitarias, otros seguían trabajando como siempre, y había otros, como yo, que seguían en el colegio, sin ningún otra preocupación que estudiar, teníamos tiempo para visitar a nuestro amigo accidentado. Es por ello, que para el tiempo en que Miguel estuvo enyesado, era una de las pocas, por no decir la única persona que lo acompañaba toda la tarde con mis visitas interdiarias, veíamos programas de televisión juntos, películas … casi siempre todo eso lo hacíamos en el cuarto de sus padres que era más grande, ideal para recibir las visitas y teníamos un gran televisor a nuestra disposición …
Un buen día antes de ir a visitarlo, le hice una tarjeta, dibuje un gran oso, abrazando a una pequeña ratona, osea él y yo, ahora que lo pienso para realizar aquello debí tener una gran motivación, más que una gran amistad, me gustaba mucho y estar tanto tiempo a su lado, se estaba convirtiendo en mi amor escondido goawwwwwww!, y recuerdo mucho la carita que puso cuando se la di, además que tenía escrita unas líneas que no recuerdo, pero que sin duda escondían entre líneas mi gran amor :D
Y fue ese día que comenzó todo, un 04 de Abril del 2002, que la historia se desencadenó, recuerdo mucho hasta con la ropa que estaba puesta, una falda de jean hasta debajo de las rodillas, un polo blanco de hilo y unas sandalias azules. Después de estar toda una tarde juntos, haciendo lo que casi siempre hacíamos, llegó el momento de despedirme y como él siempre estaba echado con su pierna arriba de la cama, tenía que agacharme un poco para darle un gran abrazo y un beso como de costumbre, sin embargo ese día me miró directamente a los ojos, me abrazo y tiró para la cama y nos comenzamos a besar, fue un beso muy apasionado con él prácticamente encima mío. No lo podía creer, es por ello que en medio del momento abrí los ojos y él estaba besándome con los ojos cerrados apasionadamente, ante tanta inquietud cerré mis ojos nuevamente y comencé a sentir un susto que embargaba toda mi cuerpo, lo cual era ocasionado por su mano que subía lentamente por mi pierna debajo de mi falda, explorando mi cuerpo … era la primera vez que un hombre me acariciaba de esa manera, ante tantos sentimientos nuevos, lo empujé para pararme e irme llorando de su casa … no lo podía creer Miguel y yo nos habíamos besado y más que eso había sentido placer.
Después de ello, era evidente, todo había cambiado entre nosotros, nuestra amistad había muerto con nuestra inocencia.
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